jueves, 12 de marzo de 2015

Hoy hace una semana que he nacido. Que alegría haber llegado a este mundo.

Un mes: Mi mama me cuida muy bien. Es una mama ejemplar.

Dos meses: Hoy me separaron de mi mama. Ella estaba muy inquieta y con con sus ojos me dijo adiós. Espero que mi nueva familia humana me cuide tan bien como ella me ha dicho que harán. 

Cuatro meses: He crecido rápido, y todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mi son como hermanitos. Somos todos muy inquietos, ellos me tiran del rabito y yo les mordisqueo jugando. Nos divertimos mucho. 

Cinco meses: Hoy me regañaron. Mi ama se molesto porque me hice pipi dentro de casa, pero nunca me habían dicho donde hacerlo.... Ademas duermo en un cuartito.... y ¡ya no aguantaba mas! 

Ocho meses: Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar, y me siento tan seguro, tan protegido.... Mi familia humana me quiere y me deja hacer muchas cosas. Cuando están comiendo yo les pido algo y siempre me lo dan. Y el jardín de casa es estupendo, y puedo escarbar como mis antepasados los lobos, escondiendo la comida. Creo que nunca hago nada mal porque nunca me dicen nada....... 

Doce meses: Hoy cumplo un año. ¡ Soy un perro adulto ! Mis amos dicen que crecí mas de lo que ellos pensaban. Seguro que se sienten orgullosos de mi.....
Trece meses: Que mal me senti hoy. Mi hermanito, uno de los niños, me quito la pelotita. ¡ Yo nunca le quito sus juguetes ! Asi que se la quite, pero mis mandibulas se han hecho fuertes y le hice daño sin querer. El grito y lloro y yo me senti muy triste. Despues del susto me encadenaron casi sin poder moverme. Hacia mucho sol y tenia mucho calor y no habia agua cerca... Y les oi decir que iban a tenerme en observacion o algo asi, y que soy un desagradecido. No entiendo nada. 

Quince meses: Ya nada es igual. Vivo en la azotea y me siento muy solo. No se por que mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed, y cuando llueve no tengo ningun techo para cobijarme. 

Dieciseis meses: Hoy me bajaron de la azotea. Me puse muy contento de que me perdonaran, y daba saltos de gusto y movía el rabo como nunca. ¡ Y ademas me van a llevar de paseo ! Monto en el coche y espero a ver a donde me llevan, tengo muchas ganas de correr y jugar con mi familia. Paramos, abrieron la puerta y yo me baje feliz. Estábamos en la carretera, al lado de un campo y pensé que pasaríamos un día estupendo. No entienda por que cerraron la puerta y se fueron. ¡ Esperadme ! , les grite, ¡ Os olvidáis de mi ! Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas, muy angustiado, iba viendo que no podría alcanzarles, que no podía correr mas y el coche se iba haciendo pequeñito. Me habían olvidado. 

Diecisiete meses: He intentado encontrar el camino para volver a casa y no lo he conseguido. Estoy perdido. A veces me encuentro con gente buena que me mira triste y me da algo de comer. Yo les doy las gracias con la mirada, y les digo que querría que me adoptaran, que les prometo ser leal como nadie...... pero solo dicen " pobre perrito, se debe haber perdido". Y se van y me dejan solo otra vez. 

Dieciocho meses: El otro día pase por un colegio y vi a muchos niños como mis antiguos hermanitos. Me acerque y un grupo de ellos , riéndose, me lanzo una lluvia de piedras, " a ver quien tiene mas puntería ", decían. Una de las piedras me dio en un ojo y ya no veo con el. 

Diecinueve meses: Ahora ya no se me acerca casi nadie, creo que es porque ya no soy un perro bonito. Estoy muy flaco, perdí mi ojo , tengo alguna herida de algún perro mas fuerte que me mordió cuando intentaba comer y hace mucho que nadie me cepilla el pelo. La gente no me acaricia. Últimamente lo que abundan son los escobazos que me dan cuando intento dormir un poco a la sombra de alguno de sus porches. 

Veinte meses: Casi no puedo moverme. Hoy intente cruzar la calle por donde pasan coches y uno me atropello. Aunque yo creo que estaba en un lugar seguro.... y no olvidare la cara de satisfaccion del conductor que hasta se ladeo con tal de darme... Si me hubiera matado... pero que va... solo me disloco la cadera y el dolor es horrible. Mis patas traseras no se movian, asi que con mucha dificultad me arrastre hacie el borde del camino, donde había un poco de hierba. 

Llevo diez días bajo el sol, la lluvia y el frio, sin comer. Ya no puedo mover nada, el dolor es insoportable. Me siento muy mal, cuando llovio se hizo un charco dondo yo estaba y como no podia moverme estuve mojado muchisimo tiempo, y creo que mi pelo se esta cayendo. Alguna gente pasa sin verme, otros me dicen " no te acerques "........... ¡ pero si ni me puedo mover!

Ya casi estoy inconsciente, pero una fuerza extraña me hizo abrir los ojos. Una mujer muy dulce me decia "pobre perrito" , como te ha dejado". Junto a ella venia un señor de bata blanca , que empezó a tocarme y dijo "lo siento señora, pero esto ya no tiene solución, es mejor que deje de sufrir". A la señora se le saltaron las lagrimas y asintió , y como pude , moví el rabito agradeciéndole que me ayudara a descansar. Senti un pinchazo y me dormí mientras ella me acariciaba la cabeza , pensando porque tuve que nacer si nadie me quería. 

Hoy nos vamos de viaje al continente asiático para conocer un curioso y fascinante hecho que tuvo lugar en la ciudad de Chongquing, en China. Al parecer un hombre quería aparcar su coche en su plaza de aparcamiento cuando encontró un perro en medio. El hombre de malas maneras echó a golpes al perro callejero que estaba ocupando su plaza de aparcamiento para poder aparcar su coche.

La acción por parte de este hombre no quedó impune. El perro volvió unos minutos más tarde con su grupo de amigos (otros perros callejeros de la zona) a ejercer su venganza sobre el coche hombre que le maltrató. Los perros le destrozaron el coche mordiendo los limpiaparabrisas, los guardabarros y la plancha de la carrocería.
 

Fuente: http://www.qcosas.com/

miércoles, 11 de marzo de 2015

Se trata de la historia de un can llamado Tommy quien acude todos los días a la iglesia de Santa Maria Assunta en Brindisi, Italia, esto después de que su ama, María, quien asistía a ese templo falleciera. 

La historia fue dada a conocer por el periódico “Il Messaggero”, de Italia.

Desde hace dos meses que María falleció, Tommy no ha dejado de asistir a las misas a las que recurrentemente asistía su dueña. Solo basta con que el sabueso escuche el repicar de las campanas para que corra a la iglesia. 

Desde entonces hasta ahora, Tomy espera paciente su regreso. Unas veces dormido, otras simplemente en silencio.
Cuando termina la misa y su dueña no aparece Tommy se pone triste

La última vez que María asistió a esa Iglesia fue en su misa de cuerpo presente, cuándo por primera vez en muchos tiempo se le dejo entrar a Tommy quien en todo momento estuvo a un lado del ataúd de María. 

Tommy es un pastor alemán de 12 años, María era una mujer de 57 años que vivía con cuatro canes, todos los perros callejeros que ella rescataba. 

De sus cuatro amigos, solo Tommy era quien siempre acompañaba a María, la seguía de un lado a otro, cuando ella hacia las compras la esperaba, la acompañaba al templo pero jamás había entrado a misa hasta el funeral cuando el sacerdote permitió al amigo fiel acompañar a María en su último momento. 

Desde la muerte de María, el amigo fiel, Tommy, ha acudido cada día al santuario y se pone justo en el lugar en el que estuvo el ataúd de María, repitiendo el ritual con el que despidió a su amiga, además también acude a funerales que se llevan a cabo en esa iglesia. 

Tommy es conocido por el amor que aun le profesa a María, y por ello los habitantes de Brindisi, lo alimentan e incluso juegan con él. 

Argentina: Un veterinario identificado como Manolo Sanz dejo encerrado a un perro en la parte de atrás de la camioneta tapado con la lona al rayo del sol en la ciudad de Buenos Aires con una temperatura que llegaba a los 34° centigrados

Los vecinos de la zona llamaron a la policía quienes no pudieron hacer nada, minutos después llego el dueño del auto quien resulto ser un veterinario junto a sus amigos en lugar de liberar inmediatamente al animal, se comportaron de una manera prepotente. A continuación se formulo una denuncia por maltrato animal.


Argentina: Stella Vilchez mandó el viernes a sus dos perros a una veterinaria de Loma Hermosa, localidad de la provincia de Buenos Aires, para que los bañaran y los pelaran. Pero el veterinario, junto a otras dos personas, le entregó a uno de los animales con suero y en un estado deplorable. Tras unas horas de agonía, la mascota murió.

Cerca de las 16 del viernes, un empleado de la veterinaria "Balbín", ubicada en la ciudad de Loma Hermosa, fue a la casa de Stella a buscar a Bruno y a Monona, dos perros chow chow. La mujer le pidió que los bañaran y pelaran.

Desde la veterinaria indicaron que alrededor de las 20 iban a llevarle nuevamente a los animales. Sin embargo, a esa hora no fueron entregados. Tras una larga espera, cerca de las 22, se hicieron presentes tres personas: el veterinario, Horacio Reynoso, y dos empleados del local. 

Ante todo, los miembros de la veterinaria le entregaron a Monona, la perra que tiene 5 años. Luego, le dieron una factura y le cobraron por el servicio. Por último, le dijeron que habían tenido un problema con Bruno, el chow chow de 7 años. 

Tras esas palabras, le entregaron al perro, que "estaba con un suero y en estado crítico", según comentó la dueña del animal.

"Me dijeron que el perro se dio la cabeza contra la pared y quedó inconsciente. Pero lo revisé en la cabeza y en todo el cuerpo y no tenía nada", contó Stella. "Estoy segura que lo anestesiaron y se pasaron con la dosis", manifestó. 

Tras agonizar, el perro finalmente falleció durante la madrugada. "Se murió entre mis brazos", dijo Stella.

"Me mataron a Bruno, que era como un hijo para mí. Llegó a casa cuando tenía apenas cuatro meses", agregó la dueña de los animales. 

Desde que el animal se murió, Rodrigo, hijo de Stella, está "muy triste y se desvenció en tres veces", según relató la mujer. 

Tras lo ocurrido, Stella se presentó en una comisaría local y denunció a la persona que retiró en su casa a los dos animales. "Voy a denunciar también al veterinario", contó.

Luego de publicar lo sucedido en Facebook, la dueña de los animales se enteró que cerca de ochenta personas habían tenido problemas con sus animales en esa misma veterinaria. 

Ante la situación, varias personas hicieron el lunes una marcha y escracharon al veterinario. "Cuando fuimos a la veterinaria, Reynoso se reía. Me dijo que si quería me conseguía un cachorro", detalló. 

"Quiero que este caso sea difundido y que, además, le quiten la matrícula al veterinario", expresó Stella.

Fuente: http://www.minutouno.com/

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